
COVID-19 y disfunción eréctil
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Las primeras investigaciones tras el inicio de la pandemia informaron tasas más altas de disfunción eréctil (DE) en hombres que habían tenido COVID-19 que en quienes no la habían tenido. En una encuesta italiana, 7 de 25 hombres con COVID-19 tenían DE, frente a 7 de 75 hombres emparejados sin la enfermedad (Sansone et al., Andrology, 2021). La asociación aún se está estudiando; los mecanismos que se describen a continuación son propuestos, no establecidos.
Mecanismos propuestos
Se han sugerido varias vías para la DE después de la COVID-19:
- Psicológica — el estrés y la depresión relacionados con la enfermedad pueden afectar la función eréctil.
- Hormonal — se ha informado testosterona baja en hombres hospitalizados por neumonía por COVID-19 (Rastrelli et al., Andrology, 2021).
- Neurológica — el SARS-CoV-2 puede afectar el tejido nervioso; la lesión nerviosa es un factor contribuyente hipotético.
- Endotelial — el daño al endotelio vascular, fundamental para el flujo sanguíneo del pene, es una vía vascular plausible hacia la DE.
Quién puede tener mayor riesgo
Hombres de todos los grupos de edad han informado DE después de la COVID-19. Los hombres mayores pueden ser más vulnerables por una testosterona basal más baja, respuestas inflamatorias más intensas y tasas más altas de diabetes, hipertensión y enfermedad cardiovascular, todos ellos factores de riesgo independientes de la DE. Consulte la DE y otras afecciones de salud.
Infección leve o asintomática, y duración
Es razonable esperar más complicaciones vasculares o sistémicas tras una enfermedad grave, pero la evidencia sólida de que la COVID-19 leve o asintomática cause menos DE sigue siendo limitada.
No está bien establecido cuánto dura la DE posterior a la COVID. La duración parece variar según la causa subyacente. En algunos hombres puede seguir la evolución de otros síntomas de la COVID persistente y durar meses después de la recuperación.
Otras enfermedades virales
La DE temporal durante muchas enfermedades o poco después de ellas es común, por el estrés sistémico o por efectos secundarios de los medicamentos. Algunos virus que infectan los testículos pueden causar problemas hormonales, de fertilidad o de erección a más largo plazo. No se ha demostrado que las vacunas contra la COVID-19 causen DE ni infertilidad (Diaz et al., Andrologia, 2022; Gonzalez et al., JAMA, 2021).
Qué hacer
Los hombres con DE nueva o que empeora después de la COVID-19 deben consultar a un profesional clínico, a menudo un urólogo. Se aplican la evaluación y los tratamientos habituales de la DE: medicamentos orales, dispositivos, inyecciones y, cuando está indicado, otras opciones. Para conocer la gama de tratamientos, consulte 8 tipos de tratamiento para la DE.
La vacunación reduce el riesgo de COVID-19 grave. Que eso reduzca indirectamente el riesgo de DE posterior a la COVID es plausible, pero no está demostrado de forma definitiva.
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This article is for general education and is not medical advice. Consult a qualified healthcare provider about your individual situation.


